Funcionalidad · Gemelo Digital
Para simular fallas y escenarios hace falta un modelo de la red fiel y al día. El Gemelo Digital se construye desde el modelo completo que mantiene la CMDB —sitios, equipos, interfaces, conexiones, redes y enlaces— y se actualiza cada día.
Cómo funciona
El gemelo no descubre la red por su cuenta: parte del inventario que NocIA ya mantiene al día.
El gemelo consulta con una credencial propia de sólo lectura, desde direcciones autorizadas.
Recibe cuántos elementos hay de cada tipo y cuándo cambiaron por última vez.
Catálogos, sitios, equipos, interfaces, conexiones, relaciones, redes, enlaces, variables y la topología de cada sitio.
Después sólo pide lo que cambió, más las bajas y el historial.
Sobre esa réplica se simulan fallas y escenarios sin tocar la red real.
Qué hace
Ubicación con su precisión, áreas y estado de redundancia con sus puntos únicos de falla.
Criticidad, marca y modelo, fin de soporte y de vida, y sitio.
Estado, velocidad, VLAN, tráfico, uso y vecino.
Con su origen, su certeza y su validación por tráfico.
Con la indicación de cuáles propagan una falla.
Por sitio: niveles, puentes y VLAN por gateway.
Capacidad contratada, uso promedio y peak.
Con sus umbrales y último valor, como línea base.
De equipos y de topología, para reconstruir cómo era la red.
Verifica que el gemelo calce con la red real y señala las diferencias, para que cada simulación parta de un modelo confiable.
El Gemelo Digital está en desarrollo por su propio equipo. Esta página describe el modelo de red que la CMDB ya le entrega; las pantallas de simulación se agregarán cuando llegue su documentación.
La pantalla
Lo que el gemelo recibe de una sede: su topología y su estado de redundancia.
En resumen
El Gemelo Digital es una réplica de la red construida desde la CMDB de NocIA, para simular fallas y escenarios sin riesgo.
Recibe el modelo completo —sitios, equipos, interfaces, conexiones, redes, enlaces y su historial— en modo sólo lectura, y se actualiza cada día después del descubrimiento nocturno.
Antes de un cambio o una inversión en redundancia, se puede ver qué pasaría, en vez de descubrirlo en producción.